El 1996 fue un año que quedará grabado en la memoria de cada aficionado de Santos Laguna. En el Torneo Verano de ese año, los Guerreros lograron una hazaña que cambiaría el rumbo del club. Después de un inicio de temporada prometedor, el equipo dirigido por el técnico Manuel Lapuente llegó a la gran final enfrentando al Necaxa, un rival de gran renombre en ese momento.

El partido de ida, jugado en el Estadio Azteca, terminó en un empate 1-1, dejando todo por decidir en el partido de vuelta en el Estadio de Torreón. La atmósfera era electrizante, y los seguidores de Santos Laguna llenaron el estadio, mostrando su inquebrantable apoyo. El 1 de diciembre de 1996, el equipo se presentó en casa con una determinación ardiente por conseguir el título que tanto anhelaban.

En el partido de vuelta, Santos Laguna demostró su fuerza y habilidad en el campo. Con un gol de la estrella del equipo, Jared Borgetti, los Guerreros tomaron la delantera en un momento crucial. El Estadio TSM se convirtió en un hervidero de emociones, donde los cánticos de la afición resonaban como un eco de esperanza y anhelo.

El encuentro se cerró con un resultado de 4-3 a favor de Santos, lo que significó no solo la victoria en la final, sino también el primer campeonato de su historia. La alegría desbordante invadió Torreón, y los Guerreros se consagraron campeones, dejando una huella imborrable en la historia del club. Desde ese día, Santos Laguna no solo se convirtió en un equipo de fútbol; se transformó en un símbolo de lucha, perseverancia y orgullo para su afición.

La final de 1996 es recordada como un hito no solo por ser la primera vez que el equipo levantó el trofeo de campeón, sino también por la forma en que unió a la ciudad de Torreón en torno a una causa común: la pasión por el fútbol. A través de los años, este triunfo ha sido un punto de referencia, recordado en cada encuentro, en cada celebración y en cada derrota. Los Guerreros, con su inquebrantable espíritu, continúan peleando por más títulos, inspirándose en la victoria que marcó el inicio de su leyenda.