La temporada actual ha visto a Santos Laguna implementar un enfoque táctico audaz que favorece tanto la posesión como la presión alta. En los últimos partidos, el equipo se ha concentrado en mantener el balón y usarlo como herramienta para desgastar a sus rivales. Esto se ha visto claramente en el enfrentamiento contra H. Holguín, donde Santos Laguna dominó el juego con un 62% de posesión, creando así diversas oportunidades de gol.

El esquema de juego 4-3-3 permite a Santos Laguna tener una línea media sólida. Los mediocampistas, entre ellos N. Cedillo y Luis Gómez, son cruciales en la transición, intercambiando pases rápidos para abrir espacios. A esto se añade una fuerte presión en la recuperación del balón, haciendo que el rival sienta el constante acoso, lo que les otorga una ventaja mental y física.

En defensa, Santos Laguna se compacta rápidamente, manteniendo su forma para minimizar los espacios. La clave ha sido la cohesión entre los defensas y el portero, C. Acevedo, que ha realizado paradas claves para mantener el arco en cero. Los resultados muestran que este sistema está rindiendo frutos, y Santos Laguna se está consolidando como un equipo a temer en la liga.